tawasuyu

una computadora entera, escrita a mano por una persona

Ninguna capa es ajena.

Cada capa de tu computadora que no escribiste vos la decide otro. El sistema que arranca, el escritorio, el navegador que es otro sistema adentro, y la nube donde terminan tus cosas porque el programa no sabe guardar en otro lado. Ninguna de esas personas trabaja para vos, y cuando cambian de idea te enterás después. tawasuyu es la respuesta terca a eso: escribir cada capa —del primer sector del disco al cursor que parpadea— para que la máquina vuelva a ser de quien la usa.

Son cincuenta y una aplicaciones y un sistema operativo propio, en un solo lenguaje y hablando un solo idioma entre ellas, repartidas en cuatro soberanías: la de la máquina (el sistema, el escritorio, las herramientas), la del conocimiento (escribir, estudiar, medir, enseñar), la del sustento (las cuentas, la producción, el intercambio) y la de la vida en común (quién sos, a quién le das tu palabra, cómo se decide entre varios). No es una colección de programas: es una sola pieza.

Cuatro decisiones la sostienen, y las cuatro son la misma. Lo que se guarda se nombra por su contenido, así que no hay dueño del índice. Tu identidad es una clave que generás vos, no una cuenta que alguien te da y te puede quitar. Los formatos ajenos entran por un puente y mueren en la frontera, así que nadie te encierra en el suyo. Y no hay stack web adentro del escritorio: sin Electron, sin Chromium, sin toolkit heredado. Nada de esto pide registrarse y nada necesita internet para funcionar.

Corre sobre cualquier Linux, sobre Windows como ejecutable suelto que se desinstala borrando el archivo, y en Android como una máquina más de tu conjunto. hammer —la distribución donde va a vivir de forma nativa, con la cadena de compilación verificada bit a bit— está en construcción, y wawa, el sistema operativo propio, ya arranca en metal desnudo sin Linux abajo: sellado, donde un programa sin permiso ni siquiera puede nombrar la función que se lo daría, porque no está enlazada.

La soberanía técnica no alcanza sola, así que hay dos propósitos más, y no son técnicos. Uno: que aprender no dependa de tener conexión, plata, una escuela cerca ni la edad correcta —el adulto que dejó la escuela, quien no ve o no puede usar un mouse, la escuela rural sin línea—. Dos: que un grupo pueda gobernarse a sí mismo con estas mismas herramientas: identidad, palabra dada, constitución, asamblea, libro público, turno de trabajo y sucesión. Nadie manda por tener el servidor.

Una advertencia que este proyecto se hace a sí mismo y conviene que leas: acá no se dice «soberano» a secas, se dice soberano bajo supuestos nombrados. Sobre Android la jaula la pone Google; sobre Linux, el kernel es de otros; el hierro lo fabricó alguien más. Lo que se puede prometer es cada capa que sí está escrita acá, y decir con precisión dónde termina.

¿Qué puedo hacer con esto? Bajarlo y probarlo Cómo está hecho
El escritorio cambiando de forma sin reiniciar nada: la misma sesión pintada como Windows XP, macOS, KDE, Hyprland y CDE. Compositor, barra, menú y tema son todos del mismo motor.
1.046crates en el workspace
2.137.056líneas de Rust
58dominios
532demos ejecutables
33puentes a formatos ajenos

Medido el 2026-08-27 con los comandos que dice el catálogo, no copiado de un texto viejo.

Antes de seguir, la verdad del estado. Esto no es un producto con soporte: es un sistema de investigación de una persona, en movimiento. Algunas partes se usan todos los días acá; otras arrancan bien y todavía no las miró nadie más; unas pocas son un documento de diseño sin una línea de código. Cada aplicación de esta página dice cuál es su caso, y cuando algo no se probó en hardware real, también lo dice.
01 · qué es esto

Lo mismo, contado a tres alturas

Elegí desde dónde querés que te lo cuente. Es el mismo texto, no un resumen y su versión larga.

Tu computadora hoy es de otros. El sistema que arranca es de una empresa, el programa donde escribís es de otra, y tus cosas —las fotos, las cuentas, los mensajes— viven en el galpón de una tercera. Cuando una de ellas cambia de idea, vos te enterás después.

tawasuyu es la respuesta terca a esa situación: volver a escribir cada pieza, desde abajo, para que la máquina vuelva a ser de quien la usa. El escritorio, el navegador, el correo, la contabilidad del negocio, el cuaderno de notas. Todo hecho acá, todo guardando tus cosas en tu máquina, todo capaz de funcionar sin internet.

No hace falta entender nada de esto para usarlo: se baja, se abre y anda. Lo de abajo está para que nadie pueda apagártelo.

Cada capa de tu computadora la puso alguien distinto, y ninguna de esas personas trabaja para vos: el sistema operativo, el entorno de escritorio, el navegador que es en realidad un sistema operativo adentro de otro, y la nube donde terminan tus archivos porque el programa no sabe guardar en otro lado.

tawasuyu reemplaza esa pila entera con piezas propias que hablan el mismo idioma: un compositor Wayland con su gestor de ventanas, una terminal que además es multiplexor, un explorador de archivos con visores para todo, un motor gráfico sin GTK ni Qt ni Electron, y aplicaciones nativas que ocupan el lugar de las web-apps pesadas — correo en vez de Gmail, planilla en vez de Sheets, editor de fotos en vez de Photoshop.

Nada de eso sincroniza contra un servidor central. Lo que se guarda se guarda en tu disco; lo que viaja entre tus máquinas viaja firmado y entre pares.

Un solo workspace de Rust con 1.046 crates, y el árbol del sistema operativo aparte, compilando contra su propio target. Cuatro cuadrantes en el filesystem que son las cuatro fases del ciclo de la información: percibir, conocer, hacer, raíz. Mover un dominio de cuadrante cambia su naturaleza — no son carpetas administrativas.

Cuatro decisiones sostienen todo lo demás. Formato nativo siempre: lo que se guarda o viaja es un DAG direccionado por contenido, BLAKE3 como nombre y postcard como serialización; un objeto no tiene ruta, tiene hash. Identidad = clave pública: Ed25519 de punta a punta, sin registro maestro ni servidor de cuentas. Los formatos ajenos entran por puentes explícitos y mueren en la frontera: adentro sólo hay modelo nativo. Cero stack web en el escritorio: el único cruce del puente JS en todo el repo es esta página.

Encima de ese sustrato —cadenas firmadas append-only, capacidades que no se enlazan si el bit no está puesto, jaulas WASM— viven aplicaciones que en otro lado serían cada una un producto: un ERP con partida doble y decimales exactos, un motor astronómico validado contra efemérides JPL, un registro público a prueba de manipulación, un soft-PLC determinista con replay.

02 · de qué es cada cosa

Cuatro familias, en escalera

Todo lo que hay adentro pertenece a una de cuatro familias, y no están sueltas: la máquina sostiene al conocimiento, el conocimiento al sustento, y el sustento a la vida en común. Cada una dice qué es, desde qué idea está escrita y para qué clase de persona. Tocá una y el catálogo de más abajo se filtra solo.

01 · 22 aplicaciones

El sistema base

La máquina misma y las herramientas con las que se la usa: el sistema operativo, el escritorio, el motor con que se dibuja cada píxel, la terminal, los archivos, el navegador, el sonido y la imagen.

Una computadora que no controlás no es tuya: es de quien la controla. Cada capa está reescrita para que ninguna dependa del humor de una empresa. El precio está a la vista y es deliberado: primero anda, después es cómoda, y recién al final es linda.

  • quien sólo quiere usar la computadora
  • quien administra máquinas
  • quien programa
  • quien arma su escritorio a su gusto
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02 · 18 aplicaciones

Conocimiento

Percibir, guardar, entender, enseñar y no perder lo aprendido: escritura, notas, cuadernos, astronomía, física, simulación, gráficos, el propio cuerpo, y el rescate de lo que quedó encerrado en formatos que ya nadie abre.

Un dato sin de dónde salió no es conocimiento: es rumor. Todo lo de esta familia guarda la derivación y no sólo el resultado — quién lo dijo, con qué unidad, contra qué se contrastó. Cosechar no es creer, y una conclusión sin la lista de lo que se leyó para llegar a ella no se puede ni escribir.

  • quien escribe o traduce
  • quien estudia o enseña
  • quien investiga con datos
  • quien lleva registro de su propio cuerpo
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03 · 6 aplicaciones

Soberanía económica

Sostenerse: llevar las cuentas, producir, cultivar, automatizar un taller, prestarse entre conocidos, compartir herramientas, y sacar los datos de tu negocio de un formato cautivo.

La plata contada con coma flotante miente tarde o temprano: acá los números son exactos y cada asiento queda en un historial por el que se puede volver. Y el crédito no necesita un banco — necesita memoria de pagos y gente que se conoce. Lo que se comparte no es el binario ni el saldo: es la receta y la deuda, que cualquiera puede verificar.

  • quien tiene un negocio chico
  • quien lleva la contabilidad
  • quien produce o cultiva
  • una cooperativa
  • un taller
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04 · 7 aplicaciones

La plaza

La vida en común: quién sos sin que nadie te dé una cuenta, a quién le das tu palabra, cómo se decide entre varios, dónde queda escrito lo decidido, cómo se habla sin testigos y cómo se cuida la gente.

El mundo andino nunca tuvo al individuo como unidad: la unidad era el ayllu. Acá la persona es soberana y la comunidad también puede firmar como una sola, sin que nadie mande sobre nadie ni firme en nombre ajeno. La consigna del registro lo dice entero: no puedo impedir lo que hagas, pero no vas a poder ocultarlo.

  • vecinos
  • una asamblea
  • una cooperativa
  • un consultorio
  • dos personas que quieren hablar sin testigos
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03 · la marca

La chakana de chaka: puente

hanan · lo de arriba kay · lo de aquí uku · lo de adentro

La marca no es un logo que se eligió porque quedaba bien. La chakana es la cruz escalonada andina, y su nombre viene de chaka: puente. El nombre del proyecto es la otra mitad de lo mismo — tawa suyu, cuatro regiones: el nombre no es decorativo, es el plano.

Gráfica

Un cuerpo escalonado que crece del centro hacia los cuatro lados, con un núcleo luminoso en el medio. Es la misma geometría en los tres lugares donde aparece —la marca, el ícono y el fondo del escritorio, que la respira despacio sobre un plano cartesiano—: un solo trazo, no tres dibujos parecidos.

Arquitectónica

Los cuatro cuadrantes del repositorio SON la chakana: percibir, conocer, hacer, y volver a la raíz. Por eso mover un dominio de cuadrante cambia lo que ese dominio es, y por eso las familias de aplicaciones son cuatro y no cinco. Los escalones son las capas: cada una se apoya en la de adentro.

Filosófica

No es un adorno: es un diagrama de cómo se relacionan lo de arriba (hanan), lo de aquí (kay) y lo de adentro (uku), con los cuatro lados del mundo. Un puente entre planos, que es exactamente lo que hace una computadora honesta: dejarte pasar de lo que pensás a lo que la máquina hace, sin que nadie cobre peaje en el medio.

04 · dónde corre

En qué máquina se puede usar hoy

Nada de esto exige tirar lo que ya tenés. La mayoría son programas normales que corren sobre tu Linux o tu Windows de siempre; el sistema operativo propio es otra cosa, y se dice por qué.

PlataformaEstadoQué hay
Cualquier Linux se usa todos los días camino principalLas aplicaciones sueltas corren en cualquier distribución. Y si querés, el escritorio entero reemplaza al que tengas: es una sesión Wayland más en la pantalla de inicio.Se compila del repositorio con un comando, o se baja el binario.
Windows se puede abrir ejecutables sueltosUn .exe que se baja y se abre: sin instalador, sin tocar el registro, sin dejar servicios corriendo. Se desinstala borrando el archivo.Hoy: cosmos y nakui. La lista crece app por app, no de golpe.
Android se puede abrir APKs firmados ⏳ falta metalEl teléfono como una máquina más de tu conjunto. Veintitrés aplicaciones tienen APK firmado para bajar —la salud, la huerta, la asamblea, el fiao, el cielo, los juegos, el editor, el cuaderno— además del emparejamiento por código de seis dígitos, el ERP, la terminal y la consola para hablar con la flota. La misma aplicación que en el escritorio: no hay una versión móvil aparte, es el mismo código con otra pantalla.Ninguna se vio todavía corriendo en un teléfono. En el aparato de pruebas (GPU Mali) el motor gráfico pierde el contexto después del primer cuadro y la pantalla puede quedar negra; los APKs se publican para probar, no para usar, y están firmados con clave de desarrollo.
hammer anda por dentro en construcción, proyecto aparteLa distribución de Linux donde esto va a vivir de forma nativa: abajo un laboratorio hermético que compila desde fuente y direcciona cada artefacto por su hash; arriba un Linux clásico y mutable de verdad, con FHS y todo. Ya tiene la cadena de compilación verificada bit a bit y un kernel propio que se reproduce idéntico.tawasuyu será su escritorio. Todavía no hay repositorio público que enlazar.
wawa se puede abrir imagen de demostraciónEl sistema operativo propio, arrancando en metal desnudo sin Linux abajo. No es para uso diario y no pretende serlo: es la máquina sellada, donde un programa que no tiene un permiso ni siquiera puede nombrar la función que se lo daría — no está enlazada.Se baja una imagen de 1,3 MB y arranca en QEMU en menos de un minuto.
06 · cómo está hecho

Cuatro decisiones sostienen todo lo demás

Si sos de las personas que quieren ver los cimientos, empezá acá. Todo lo de arriba es consecuencia de estas cuatro.

Lo guardado se nombra por su contenido

Nada tiene ruta: tiene hash. Un archivo idéntico es el mismo objeto aunque esté en otra máquina, y una historia no se puede reescribir sin que se note.

Tu identidad es una llave, no una cuenta

No hay servidor de usuarios que te pueda dar de baja. Firmás con tu clave y lo que decís viaja firmado; quien lo recibe verifica solo.

Los formatos ajenos entran por un puente

Un .psd, un .xlsx o un .pdf se traducen en la frontera y ahí muere su vocabulario. Adentro todas las apps hablan un idioma.

Cero web adentro del escritorio

Sin Electron, sin Chromium, sin toolkit heredado. El motor gráfico, los widgets, el texto y el 3D son propios. Esta página es el único lugar con JavaScript.

07 · la gente

Cómo se estructura la gente

La palabra que usamos acá es autocracia en su sentido literal: kratos sobre uno mismo. No el gobierno de uno sobre muchos — lo contrario: que el poder sobre lo propio no se delegue en nadie, y que lo común se decida entre quienes lo sostienen. Nadie manda porque tenga el servidor.

Esto no es una metáfora del sitio: son siete piezas de código que ya existen y que se pueden ver funcionando. La suite empezó siendo la respuesta de un individuo soberano —cada cadena firma con una clave, cada raíz tiene un autor— y le faltaban las cuatro relaciones que sólo se ven desde la totalidad: la firma plural, el trabajo del común, la sucesión, y la máquina con memoria de sus actos. Éstas son.

La persona

la unidad

Tu identidad es una clave que generás vos, no una cuenta que alguien te da y te puede quitar. El carné cabe en un código QR y se verifica sin internet y sin preguntarle a nadie.

agora-core · agora-ayllu::Carne · hecho

La palabra dada

dar fe, y retirarla

Avalar a alguien es un acto firmado, y retirar ese aval también. No hay reputación calculada por una máquina: hay personas que pusieron su firma, y cada una puede sacarla — es el único borrado con autoridad de una sola firma, la propia.

agora-core::Retractacion · dientes «Dar fe» y «¿Le creo?» · hecho

El ayllu

la comunidad como autora

Un grupo se constituye con un acta de génesis unánime y una constitución sellada que se enmienda por umbral. Desde ahí la comunidad firma como una sola, sin que ninguno firme en nombre de los demás.

agora-ayllu::{Constitucion, ActaConstitucional} · hecho

La asamblea

el acto de decidir

Convocar, contar quórum, presentar una propuesta, votar —nominal o secreto—, escrutar, y firmar el acta como ayllu. Sin ese acto la comunidad existía en la criptografía y no en la vida.

tantanakuy · hecho · nunca se usó en una asamblea real

El libro

lo decidido queda escrito

Un registro público que sólo crece: cada acto queda asentado y cualquiera lo verifica por su cuenta. Y quienes administran el libro entre varios son exactamente los miembros de la constitución: la misma llave sirve para las dos cosas.

qillqa · qillqa-agora · hecho

El turno

mit'a — el trabajo del común

El trabajo hecho para el común se atesta y se vuelve crédito recíproco. Las tarifas y los turnos viven en la constitución, y el turno se lee: no castiga a nadie, informa a todos.

ayni-mita · iniy-emisores::mita · hecho

La sucesión

mallki — el árbol que sigue

Qué pasa con lo tuyo cuando dejás de firmar: testamento, plazo de silencio, sucesión y herencia. Una comunidad que no previó su continuidad dura lo que dura una persona.

agora-ayllu::mallki · hecho

Lo que todavía no

  • Recuperación por umbral: hoy, si perdés tu llave, no hay quórum de conocidos que te la devuelva. Está diseñado y no construido.
  • Nadie corrió esto con un ayllu de verdad: la asamblea, el carné escaneado con una cámara real y el flujo entre dos máquinas esperan gente.
08 · aprender

Aprender con esto

La oportunidad de aprender no debería depender de tener conexión, plata, una escuela cerca ni la edad correcta. Hoy depende de las cuatro cosas. Esa es la revolución que estas herramientas buscan empujar: que cualquiera —el adulto que dejó la escuela hace treinta años, la persona que no ve o no puede usar un mouse, el chico de una escuela rural sin línea de teléfono— pueda abrir una máquina y aprender de verdad, sin pedirle permiso a nadie.

No es una promesa aparte del software: es la misma propiedad que hace al software soberano. Lo que se puede abrir, se puede entender; lo que se puede volver a correr, se puede estudiar; lo que no pide cuenta ni conexión, alcanza a quien no las tiene.

Cómo enseñan estas herramientas

Nada es una caja negra

Cada resultado trae de dónde salió: el número lleva su unidad y su derivación, la conclusión lleva la lista de lo que se leyó para llegar a ella, el cuaderno se vuelve a correr y da lo mismo. Se aprende de lo que se puede abrir; de lo que sólo se puede consultar, se obedece.

Se empieza jugando

Cuatro juegos chicos que certifican, cada uno, una idea del sistema — como el Buscaminas enseñaba el clic derecho y el Solitario enseñaba a arrastrar. Nadie aprendió a usar una computadora leyendo un manual.

En tu idioma, y con voz

La interfaz habla castellano, inglés y quechua, y hay voz sintetizada para lo que se lee. El motor gráfico expone cada control a los lectores de pantalla: un rail de botones sin nombre accesible se considera un error, no un detalle.

Sin conexión, sin cuenta, sin licencia

Una escuela con una máquina vieja y sin línea puede usar todo esto entero: una enciclopedia servida entre pares, un tutor que corre en la máquina, y ninguna pantalla que pida registrarse antes de empezar.

El adulto no empieza de cero

Se entra por lo que ya se sabe hacer, no por el capítulo uno. El selector de tres alturas de esta misma página es esa idea aplicada al texto: lo mismo contado al vecino, a quien usa la computadora en serio, y a quien construye sistemas.

Se aprende, y después se enseña

La evolución es siempre la misma: usar, entender, modificar, publicar. Quien aprendió con una herramienta puede abrir su código, cambiarlo y publicar su versión firmada — y el aula entre pares está hecha para que enseñe a otro. La distancia entre usar y modificar es exactamente lo que este proyecto trata de achicar.

El orden en que se aprende

No es otra familia: son las mismas aplicaciones puestas en fila. Cada peldaño se apoya en el anterior, y el último es enseñarle a otro.

  1. 01

    Tocar sin miedo

    Abrir, mirar, romper y volver atrás. Un editor que arranca al instante, un explorador que abre lo que sea, y juegos donde hacer trampa no está prohibido: es inexpresable.

    nada · nahual · pukllay
  2. 02

    Decir lo que pensás

    Escribir, y que el mismo texto exista en otro idioma, otro tono y otro nivel sin dejar de ser el mismo. Para quien lee poco, la voz; para quien lee en quechua, el quechua.

    pluma · rimay
  3. 03

    No perder lo que entendiste

    Notas que se sostienen por la atención y no por el orden: se captura sin decidir dónde va, y la estructura aparece cuando dos cosas resuenan.

    khipu
  4. 04

    Buscar, y no creer todo

    Una enciclopedia consultable sin servidor, y el hábito de contrastar: cosechar una afirmación no es creerla.

    amawta · watuy · iniy
  5. 05

    Medir y ver

    El número con su unidad y su procedencia, catorce maneras de mostrar datos, y laboratorios de verdad: el cielo, las partículas, una sociedad simulada.

    krama · pineal · cosmos · tinkuy · dominium
  6. 06

    Hacer una cosa que funcione

    Construir una interfaz con piezas reales, traducir un programa viejo, automatizar una máquina. Acá se cruza la línea de usar a hacer.

    llimphi · chaka · kamachiq · el estudio de voxels
  7. 07

    Sostenerse

    Llevar las cuentas de lo que uno hace, prestarse entre conocidos con memoria de pagos, compartir herramientas, cultivar. Aprender también es poder vivir de eso.

    nakui · ayni · tampu · chakra
  8. 08

    Decidir con otros, y enseñar

    El pizarrón compartido, el aula entre pares, la asamblea que decide y el libro donde queda escrito. El último paso del que aprendió es enseñarle a otro.

    pizarra · swami · tantanakuy · qillqa

Lo que todavía no

  • La accesibilidad está cableada —el motor habla con los lectores de pantalla y cada diente lleva su nombre accesible— y NADIE la probó todavía con una persona ciega. Está en la cola de verificación.
  • El quechua cubre parte de la interfaz, no toda.
  • El tutor todavía no corre con un modelo local de verdad: hoy depende de uno remoto o del simulado.
09 · la cocina

Cómo se sabe que algo anda

Un proyecto de una persona no puede ofrecer una empresa detrás. Lo que sí puede ofrecer es que se vea cómo se trabaja, incluido lo que todavía no se verificó.

El compilador no alcanza

Que compile no quiere decir que se vea bien. Por eso hay colas de verificación: listas de cosas escritas que esperan que un humano las mire en una pantalla o en hardware. Hoy hay 441 y 97 esperando, y están publicadas.

Ningún cambio entra sin informe

Antes de cada commit se dice qué cambió en comportamiento, qué funciones se tocaron, quién más las había tocado y qué se borró. Está forzado por un gancho: sin informe, el commit se deniega.

Cuatro objetivos que nadie mira solos

El kernel bare-metal, el camino al navegador, los núcleos que compilan sin biblioteca estándar y los cuatro caminos a píxeles tienen cada uno su guardián: la rama principal puede estar verde y uno de ellos roto.

El sitio es el repositorio

Esta página se sirve desde el árbol de trabajo vivo. No hay paso de publicación, y por eso lo que leés acá y lo que hay en el código no pueden divergir mucho.

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